Inicio > Los proyectos > Hablemos de política
29 Oct 2013
Compartir:

Autor/a:

Encuentro con Jorge Martinez Reverte

¿Cómo introducir al periodista, al escritor, al historiador…? Inteligente y sensible, con la sencillez y cercanía de su columna de opinión en un periódico o  desde sus innumerables ensayos y novelas; en la intimidad y cercanía de una tertulia entre amigos o encontrando tiempo para contestar a mis preguntas con disfrute, como es habitual en él, cosa que agradezco.

1. ¿Cómo definirías Jorge el papel de la política en la educación y el de la educación en la política?

Yo soy claramente partidario de eso que llamamos educación cívica como asignatura. No queremos ciudadanos que sepan solo de lo suyo, sino fundamentalmente ciudadanos que sean capaces de estar en una sociedad, de convivir con los demás y capaces de enfrentar sus problemas dentro de las normas de la democracia.

La identidad de las personas debe construirse en torno a ese tipo de valores y, mucho menos, de otros factores como la pertenencia a un territorio o una raza o una religión. Estos factores son los que han conducido a la Humanidad a la mayor parte, si no a todas, de las guerras.

En cuanto a la educación en la política creo que es un efecto el que deba producir la primera sobre la segunda.

2. ¿Crees que está cambiando el concepto de la democracia?

Creo que es un concepto que siempre ha ido cambiando, y esos cambios han estado ligados siempre a la educación de los hombres (genérico, con perdón) y a la conciencia de los derechos individuales.

La mayor formación, la mayor conciencia de los ciudadanos sobre sí mismos y sus derechos y obligaciones, es decir, sobre su capacidad de convivir con “el otro” nos han traído a una exigencia global de mayor capacidad de intervención y mayor responsabilidad.

Vivimos una época en la que, sobre todo, se mueren las fórmulas paternalistas de participación. Lo otro, las maneras concretas en que se manifiesta la democracia, es cuestión de experimentar. Y, con avances y retrocesos, lo hacemos todos los días.

3. ¿Por qué una escuela pública?

La idea de la escuela pública está ligada a derechos básicos: el Estado, la comunidad, tiene la obligación de garantizar a todos los ciudadanos la herramienta fundamental de la vida en sociedad, que es la educación. Ninguna entidad privada puede estar capacitada (ni obligada) para sustituir esa tarea.

Sin educación pública estamos ante riesgos enormes de fragmentación, abuso y diferenciación clasista en todas sus manifestaciones (ricos-pobres, hombres-mujeres, listos-tontos…).

Creo que en las respuestas de Jorge M. Reverte hay suficiente material para que maestros y maestras tengan un diálogo enriquecedor, con la mirada puesta en las aulas.

Claro que habrá diferencias, confrontación, por ello será  enriquecedor, un momento inaugural de cara a “nuestra pequeña comunidad escolar” de ciudadanos y ciudadanas.

Pienso que en definitiva, lo que necesitamos es una actitud por parte de la escuela que permita al alumnado hablar y ser escuchado, únicos recursos posibles para una nueva postura política.

Como dijo John Dewey: “La educación no es una preparación para la vida, es la vida misma”. Este es el momento. No por exigencia del currículo sino por exigencia de la educación. Eso, nada ni nadie lo podrá recortar.

Como siempre…”Saber que se puede, querer que se pueda…” ¡Gracias!

 

Tags:
educación pública
política. democracia


Compartir:

Comentarios

Inicie sesióno regístrese para comentar
Sé el primero en comentar esto
Aula etiquetas políticaeducaciónciudadanía

El Libro

Recurso destacado Diálogo y ciudadanía
Mónica Stilman Mónica Stilman, en su aula "Hablemos de política", trabaja el diálogo, la...