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22 Nov 2012
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Creando desde Omaha

Por estas fechas Hanoch Piven está viajando por diferentes países del mundo, encontrándose con maestros y educadores, compartiendo experiencias, y descubriendo nuevas maneras de entender y ejercer la educación. La siguiente entrada nos llega desde Omaha, Nebraska.

Grupo de asistentes al taller de Hanoch Piven en Omaha

Hace cuatro meses recibí una invitación del Departamento de Educación de la Universidad de Nebraska en Omaha invitándome a impartir una semana de talleres, como parte de un programa de alfabetización familiar, patrocinado por la universidad. La idea era trabajar con maestros, padres y alumnos en un esfuerzo conjunto por mejorar los niveles de alfabetización de los asistentes.

 
He de admitir que en al principio me costó imaginarme qué me encontraría en Omaha. Confieso que hasta me asaltaron ciertos prejuicios negativos sobre la América profunda, pero la seriedad con la que durante los meses previos se preparó la visita, me tranquilizó y me infundió muy buenas sensaciones, que se han visto completamente confirmadas y hasta multiplicadas después de finalizar seis días de trabajo, durante los cuales llevamos a cabo un total de diecisiete charlas y talleres.
 
No me andaré con rodeos: la educación pública en Omaha es simplemente espléndida. Allí he conocido maestros dedicados, creativos, que encaran su labor con los alumnos dotados de una tranquilidad y un sentido común ejemplar. Y lo que es quizá más importante: he visto niños felices de ir a la escuela.
 
Además, el Departamento de Educación de Omaha imparte clases adicionales en inglés por las tardes para los inmigrantes recién llegados, pero también ofrece cursos de otras materias como artes culinarias, carpintería, etc. Todo es gratis para el alumnado y financiado con fondos públicos. La educación pública es tan buena en Omaha, ¡que existen muy pocas escuelas privadas!
 
Unas cuantas escuelas son bilingües en inglés y castellano, y en consecuencia la mayoría de los niños hablan el castellano a la perfección. De hecho, el alumnado en Omaha es muy diverso. A los inmigrantes latinoamericanos que ya han sido asimilados, y los alumnos originalmente nacidos en Estados Unidos, en los últimos años se han sumado inmigrantes y refugiados asiáticos, principalmente del pueblo Karen de Birmania.
 
Como es lógico pues, el reto de cómo preservar las diferentes tradiciones que los inmigrantes traen consigo tiene mucha importancia allí. Al mismo tiempo, también lo es preservar el famoso 'melting pot' americano, esa fusión y crisol de culturas que configura una de las sociedades más ricas y diversas en lo que a distintas culturas se refiere. Quizás eso fue lo que más me inspiró: ser testigo de cómo los maestros navegan por ese delicado equilibrio, aceptando que cada niño es un mundo y, celebrando por tanto, la diversidad existente en las aulas que es un reflejo de la que existe en la propia sociedad norteamericana.
 
Ha sido pues una semana inspiradora para mí y espero que también lo haya sido para los alumnos, profesores y familias que he conocido en Omaha. Os adjunto fotos con algunos de los trabajos que hemos creado durante estos días.
 

¡Saludos desde Omaha, camino a México!

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Tags:
Talleres
sistema educativo
educación pública


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