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20 Sep 2016
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La No-Conferencia: un modelo de participación colaborativa

En los últimos meses he tenido el placer de participar en dos "Un-Conference" o "Un-Convention", que en castellano quiere decir: una No-Conferencia, que se centra en invitar a la gente a reunirse sin una agenda concreta. 

Muchos colores, juegos y actitud informal contribuyen a la una comunicación más fácil.

Muchos colores, juegos y actitud informal contribuyen a la una comunicación más fácil.

Al llegar al evento, los participantes encuentran unas pizarras blancas vacías en las que tienen que ir escribiendo o “preparando” el programa del evento. Cada uno de los participantes debe contribuir con “algo” a la conferencia: dar una charla, conducir un taller, cocinar una comida, etc. Es como si se tratara de un “Wikipedia real”, dado que el contenido es generado por los propios participantes, que provienen de diferentes mundos: startups, internet, educación, arte, etc.

La idea de este tipo de iniciativa fue originada en la costa oeste de Estados Unidos por Tim O’Reilly, el fundador de la revista “Make:”, al crear un evento llamado: Foo Camp. El gran impulsor de este tipo de eventos en Europa es Yossi Vardi, el gurú de startups de internet.

¿Qué pasaría si los alumnos tuvieran más influencia en lo que se aprende? ¿Y si cada uno en el aula tuviera la responsabilidad de enseñar algo a los demás?

La filosofía detrás de esta conferencia es que si se juntan 100 o 200 personas creativas y amigables en un lugar agradable con buena comida y con muchas actividades lúdicas, generarán buenas conexiones que crearán nuevos e interesantes proyectos.

Para que lo anterior funcione es esencial crear un ambiente lúdico (a veces incluso disparatado), que permita a los participantes sentirse completamente cómodos e inspirados para interactuar abiertamente y honestamente, ignorando todo tipo de formalidades (por ejemplo, en el evento nadie se viste de traje y la mayoría va de pantalón corto). Y es que después de participar en una “guerra” de pistolas de agua, es más fácil explicar tus dudas sobre aquella idea de proyecto que tienes y que no acabas de definir.

Estas conferencias son otro ejemplo de espacios que propician y permiten la participación en el mundo real. Es un ejemplo más de espacios que van cambiando y que ya no están basados en tener a dos tipos de públicos: los que “hablan” y los que “escuchan”.

De la misma manera que todos participan en la creación de contenidos en el internet y en las redes sociales, más y más mundos se basan en el crowdsourcing (colaboración masiva, en castellano)

El aula y la escuela también tendrían que adaptarse cada vez más a este modelo participativo y dejar de lado el modelo del maestro que ”habla” y los alumnos que “escuchan”.

¿Qué pasaría si los alumnos tuvieran más influencia en lo que se aprende?

¿Y si cada uno en el aula tuviera la responsabilidad de enseñar algo a los demás?

Seguro que en algunas aulas ya existen ejemplos así. ¡Sería bueno descubrirlos!

Típica actividad para relajarse en la Un-Conference.

 

El programa de la conferencia creado por los participantes.

Tags:
participación
colaboración
Creatividad


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